Tamaño de las porcionesEnviar esta página a un amigoShare on facebookShare on twitterFavorito/CompartirVersión para imprimir
Puede ser difícil medir cada porción de alimento que usted se come. Sin embargo, hay algunas maneras simples de saber que usted está comiendo los tamaños correctos de las porciones.

Un tamaño de porción recomendado es la cantidad de cada alimento que se supone que usted consume durante una comida o refrigerio. Una porción es la cantidad de alimento que usted realmente come. Si usted come más o menos del tamaño de la porción recomendado, obtendrá ya sea demasiado o muy poco de los nutrientes que necesita.

Use su mano y otros objetos cotidianos para medir los tamaños de las porciones:

  • Una porción de carne de res o de aves: la palma de su mano o una baraja de cartas.
  • Una porción de pescado de 3 onzas: un talonario de cheques.
  • Media taza de helado: una pelota de tenis.
  • Una porción de queso: seis dados.
  • Media taza de arroz cocido, pasta o refrigerios tales como papitas fritas o rosquillas: un manojo redondo o una pelota de tenis.
  • Una porción de tortilla o barquillo: un disco compacto.
  • Dos cucharadas de mantequilla de maní: una pelota del ping-pong.
  • Usted debe comer cinco o más porciones de frutas y verduras cada día para ayudar a prevenir el cáncer. Éstas son bajas en grasa y ricas en fibra. Ellas también le ayudarán a llenarse para que coma menos de los alimentos ricos en grasa. Éstas en realidad contienen calorías, de manera que usted no debe comer una cantidad ilimitada, sobre todo de frutas.

Cómo medir el tamaño correcto de las porciones de frutas y verduras:

1 taza de frutas o verduras crudas y cortadas: el puño de una mujer o una pelota de béisbol.
Media manzana o naranja: una pelota de tenis.
Un cuarto de taza de fruta seca o de nueces: una pelota de golf o un manojo pequeño.
1 taza de lechuga: cuatro hojas (lechuga romana).
Media patata (papa) horneada: un ratón de computadora.

Para controlar el tamaño de sus porciones cuando esté comiendo en casa, ensaye las siguientes sugerencias:

  • No coma de la bolsa, ya que podría estar tentado a comer demasiado. Use el tamaño de la porción en el paquete para dividir el refrigerio en bolsas o tazones pequeños. También puede comprar porciones solas de sus alimentos favoritos para los refrigerios.
  • Sirva el alimento en platos más pequeños. Coma de un plato de ensalada en lugar de un plato para la cena. Mantenga los platos de las porciones en el aparador de la cocina para que se tenga que levantar durante segundos. El hecho de dejar el alimento lejos del alcance fácil hará que sea más difícil comer en exceso.
  • Sustituya por variedades de alimentos bajos en grasa. En lugar del queso crema, la crema agria y la leche con toda la grasa, compre productos bajos en grasa o descremados. Use la mitad de la cantidad que usted normalmente emplearía de estos productos para evitar incluso más calorías.
  • No coma en forma descuidada. Cuando usted toma refrigerios al frente del televisor o mientras está realizando otras actividades, se distraerá tanto que posiblemente coma demasiado. Coma en la mesa. Centre su atención en el alimento para saber cuándo ha comido lo suficiente.
  • Tome refrigerios entre las comidas. Si tiene hambre entre las comidas, coma un refrigerio saludable rico en fibra, como un pedazo de fruta, una pequeña ensalada o un tazón de sopa a base de caldo. El refrigerio lo llenará para que usted no consuma demasiado en su próxima comida.

Para controlar el tamaño de las porciones al comer fuera, ensaye estas sugerencias:

  • Ordene el tamaño pequeño. En lugar de un tamaño mediano o grande, pida el más pequeño. Al comer una hamburguesa pequeña en lugar de una grande, usted se librará aproximadamente de 150 calorías. Una orden pequeña de papas a la francesa lo librará de aproximadamente 300 calorías y un refresco pequeño lo salvarán de 150 calorías. Nunca pida el tamaño más grande.
  • Ordene el “tamaño para almuerzo” de un alimento en lugar del “tamaño para cena”.
  • Ordene aperitivos en lugar de platos de entradas.
  • Comparta su comida. Parta el plato de entrada con un amigo o divida su comida por la mitad cuando llegue. Ponga una mitad en una caja para llevar antes de empezar a comer. Usted puede dejar el resto de su comida para el almuerzo del siguiente día.
  • Llénese con alimentos más bajos en calorías. Ordene una ensalada pequeña, una taza de fruta o una taza de sopa a base de caldo antes del plato de entrada. Esto lo llenará para que usted consuma menos de su comida.

Actualizado: 11/12/2012
Versión en inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc., Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, David R. Eltz, Stephanie Slon, and Nissi Wang.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

DOMINGO, 1 de junio de 2014 (HealthDay News) — Un nuevo tipo de medicamento antiestrógeno parece funcionar mejor que el tamoxifeno, un fármaco para bloquear el estrógeno, para la prevención de las recurrencias del cáncer de mama en ciertas mujeres, informa un estudio reciente.

El exemestano (Aromasin), que pertenece a una clase de fármacos llamada inhibidores de la aromatasa, redujo el riesgo relativo de recurrencia de cáncer de mama en casi un tercio, en comparación con el tamoxifeno. Pero para que el exemestano funcione en las mujeres premenopáusicas el medicamento solo se puede administrar cuando se está suprimiendo la función ovárica.

“Durante años, el tamoxifeno ha sido la terapia hormonal estándar para la prevención de las recurrencias del cáncer de mama en las mujeres jóvenes con enfermedad sensible a las hormonas. Estos resultados confirman que el exemestano con la supresión de la función ovárica constituye una alternativa válida”, apuntó en una declaración preparada la autora líder del estudio, la Dra. Olivia Pagani, directora clínica de la Unidad del Seno del Instituto Oncológico del Sur de Suiza en Bellinzona, Suiza.

Los hallazgos del estudio fueron presentados el domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), en Chicago. El estudio se publicó de forma simultánea en la revista New England Journal of Medicine. El estudio fue financiado por los fabricantes del fármaco, Pfizer e Ipsen, y por el Grupo Internacional de Estudios sobre el Cáncer de Mama y el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.

Los inhibidores de la aromatasa, como el exemestano, funcionan al evitar que otras hormonas se conviertan en estrógeno, que es la hormona femenina que con frecuencia alimenta el crecimiento del cáncer de mama.

Por su parte, el tamoxifeno bloquea el uso del estrógeno en las células cancerosas.

El tamoxifeno ha sido el estándar por defecto de la atención de las mujeres premenopáusicas, porque los inhibidores de la aromatasa no son efectivos en las mujeres cuyos ovarios funcionan, señaló el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

“La cantidad de estrógeno en sus cuerpos es demasiado alta como para que tenga una función beneficiosa”, explicó Lichtenfeld.

Pero los médicos se preguntaban si los inhibidores de la aromatasa podrían ser usados para proteger mejor a las mujeres jóvenes contra el cáncer de mama si su función ovárica se suprimía, esencialmente haciéndolas pasar por la menopausia y reduciendo sus niveles de estrógeno.

Este estudio analizó los resultados del tratamiento de casi 4,700 supervivientes de cáncer de mama que participaron en dos ensayos clínicos en todo el mundo que buscaban responder a esa pregunta.

Todas las mujeres, con una edad promedio de 43 años, se sometieron a un tratamiento para detener el funcionamiento de sus ovarios. Cada una eligió uno de tres métodos, apuntó Lichtenfeld: podía tomar fármacos para suprimir la función ovárica, que sus ovarios se expusieran a la radiación, o extirpar los ovarios quirúrgicamente.

Además de la supresión ovárica, las mujeres se asignaron al azar a tomar exemestano o tamoxifeno para ayudar a prevenir una recurrencia del cáncer de mama.

La tasa de supervivencia libre de cáncer a los cinco años terminó siendo del 91.1 por ciento en el grupo del exemestano, en comparación con el 87.3 por ciento en el grupo del tamoxifeno. Eso equivale a un riesgo un 28 por ciento más bajo de un cáncer invasivo subsiguiente, reportaron los investigadores.

Hubo una reducción del 34 por ciento en el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en el grupo del exemestano, en comparación con el grupo del tamoxifeno. El estudio también halló una reducción del 22 por ciento en el riesgo de que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo.

“Esto definitivamente muestra que usar un inhibidor del aromatasa es claramente superior a usar el tamoxifeno”, enfatizó el Dr. Larry Norton, subjefe médico de los Programas del Cáncer de Mama y director médico del Centro del Seno Evelyn H. Lauder del Centro Oncológico Conmemorativo Sloan Kettering en la ciudad de Nueva York. “Provee una opción importante para estos pacientes”.

Los efectos secundarios reportados fueron similares a los vistos en estudios anteriores que compararon a los inhibidores de la aromatasa y al tamoxifeno en mujeres postmenopáusicas, y que difirieron dependiendo del medicamento.

A pesar de los efectos secundarios, apenas el 14 por ciento de las participantes del estudio abandonaron los tratamientos del todo a principios de los ensayos de cinco años de duración. Esa es una tasa de adherencia más alta que la observada en la práctica cotidiana, apuntaron los investigadores. Los estudios anteriores sugieren que muchas supervivientes de cáncer de mama dejan de tomar la terapia hormonal preventiva antes del tiempo recomendado.

Norton anotó que las supervivientes más jóvenes del cáncer de mama podrían ser más propensas a tomar sus medicamentos posteriores al tratamiento según las indicaciones si tuvieran una alternativa al tamoxifeno, que se sabe que aumenta el riesgo de cáncer del endometrio de una mujer.

Las tasas generales de supervivencia a cinco años fueron altas en ambos grupos: del 95.9 por ciento en el grupo de exemestano, y del 96.9 por ciento en el grupo del tamoxifeno. Se necesita un periodo de seguimiento más largo para tener una mejor idea del impacto de los dos tratamientos en la supervivencia a largo plazo, anotaron los investigadores.

“Ahora mismo según el estudio, las mujeres que recibieron Aromasin han tenido un retraso en la recurrencia de la enfermedad, pero no necesariamente han tenido una mejora de la supervivencia”, plantó Lichtenfeld.

Lichtenfeld y Norton apuntaron que se deben realizar investigaciones de seguimiento para comparar el exemestano más la supresión ovárica directamente con el tamoxifeno solo, dado que el tamoxifeno se puede utilizar sin la supresión ovárica para tratar a las supervivientes más jóvenes del cáncer de mama.

“Intuyo que, en términos de las implicaciones prácticas, algunos médicos cambiarán sus planes de tratamiento en base a esto, pero no anticipo un cambio generalizado”, dijo Lichtenfeld. “Conllevará más tiempo y una mayor comprensión, además de una comparación del método más nuevo con el estándar”.

Un segundo estudio, que también será presentado el domingo en la reunión de la ASCO, observó el uso de una combinación de dos tratamientos (trastuzumab y lapatinib) tras la cirugía para un tipo determinado de cáncer de mama. El estudio halló que para los cánceres de mama conocidos como cánceres de mama HER2 positivos, el fármaco lapatinib no planteaba una diferencia significativa en la supervivencia libre de enfermedad tras cuatro años.

Además, la terapia combinada condujo a un mayor riesgo de efectos secundarios.

A los investigadores les sorprendió que lapatinib no añadiera ningún beneficio, pero les animó que trastuzumab pareciera funcionar bien de forma independiente en las mujeres con cánceres de mama HER2 positivos tras la cirugía.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Olivia Pagani, M.D., clinical director, Breast Unit, Oncology Institute of Southern Switzerland, Bellinzona; Len Lichtenfeld, M.D., deputy chief medical officer, American Cancer Society; Larry Norton, M.D., deputy physician-in-chief, Breast Cancer Programs and medical director, Evelyn H. Lauder Breast Center at Memorial Sloan Kettering Cancer Center; June 1, 2014 New England Journal of Medicine; June 1, 2014 presentation, American Society of Clinical Oncology conference, Chicago, Ill.

MIÉRCOLES, 28 de mayo de 2014 (HealthDay News) — El antidepresivo venlafaxina es casi tan efectivo como la terapia de estrógeno para reducir los sofocos y los sudores nocturnos relacionados con la menopausia, según un nuevo estudio.

La terapia de estrógeno se considera el tratamiento “estándar por excelencia” para los sofocos y los sudores nocturnos, pero se usa con la dosis más baja que sea posible debido a los riesgos potenciales asociados con el tratamiento, según los investigadores. Estos riesgos incluyen los coágulos sanguíneos y un aumento del riesgo de algunos cánceres.

“Nuestros nuevos hallazgos aportan datos fundamentales para que los médicos y las mujeres tomen decisiones sobre el tratamiento de los sofocos y los sudores nocturnos. Nuestros datos muestran que los tratamientos farmacológicos iniciales hormonales y no hormonales se toleran bien y son efectivos para aliviar los síntomas”, afirmó la autora del estudio, la Dra. Hadine Joffe, directora del Programa de investigación sobre las hormonas y el envejecimiento de las mujeres del Hospital Brigham and Women’s de Boston, en un comunicado de prensa del hospital.

“Los sofocos y los sudores nocturnos… afectan hasta el 80 por ciento de las mujeres en la mediana edad y son los principales síntomas relacionados con la menopausia que llevan a las mujeres menopáusicas a buscar atención médica”, dijo Joffe.

El estudio contó con casi 350 mujeres que estaban entrando en la menopausia o habían pasado por la menopausia. Todas las mujeres tenían sofocos y sudores nocturnos. Se asignaron aleatoriamente a que tomaran una dosis oral baja del estrógeno estradiol, una dosis baja de clorhidrato de venlafaxina de liberación prolongada, o un placebo inactivo.

Después de 8 semanas, los sofocos y los sudores nocturnos se redujeron en casi un 53 por ciento en las mujeres que siguieron la terapia de estrógeno. En las mujeres que tomaron la venlafaxina, dichos síntomas se redujeron en casi un 48 por ciento. Casi el 29 por ciento de las que tomaron el placebo también experimentaron una mejora de sus síntomas.

En comparación con el placebo, la terapia de estrógeno redujo el número de sofocos o sudores nocturnos en un promedio de 2.3 por día. La venlafaxina redujo la cantidad de estos síntomas en 1.8 por día, según el estudio publicado en línea el 26 de mayo en la revista JAMA Internal Medicine.

El estudio, financiado por los Institutos Nacionales de la Salud de los EE. UU., es el primero que compara la terapia de estrógeno y un tratamiento no hormonal, y muestra que la venlafaxina ofrece una alternativa efectiva a la terapia hormonal.

Pero una experta abogó por más investigación sobre el hallazgo.

“Tal y como se esperaba, el estudio muestra que el estradiol es lo que más alivia, aunque la venlafaxina, un tratamiento no hormonal para los sofocos, también fue beneficiosa”, dijo la Dra. Nieca Goldberg, directora del Centro de Salud de las Mujeres Joan H. Tisch del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York. “Aunque sea un estudio pequeño, vale la pena hacer estudios de mayor tamaño”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Nieca Goldberg, director, Joan H. Tisch Center for Women’s Health, NYU Langone Medical Center, New York City; Brigham and Women’s Hospital, news release, May 26, 2014

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana que se adquiere por la picadura de una garrapata infectada. El primer síntoma es, generalmente, un sarpullido que puede verse como una escarapela. A medida que la infección se disemina, usted puede sentir

Fiebre
Dolor de cabeza
Dolores musculares y articulares
Rigidez de cuello
Cansancio
La enfermedad de Lyme puede ser difícil de diagnosticar porque quizás no haya notado la picadura de la garrapata. Además, porque los síntomas se parecen a los de la gripe u otras enfermedades. En las etapas iniciales, los médicos observan los síntomas e historia clínica para descubrir si usted padece la enfermedad de Lyme. Los análisis de laboratorio pueden ayudar en esta etapa pero quizás no siempre den una respuesta clara. En etapas posteriores, una prueba de laboratorio puede confirmar si usted padece la enfermedad.

Los antibióticos pueden curar la mayoría de los casos de la enfermedad de Lyme. Cuanto antes comience el tratamiento, más rápida y completa será la recuperación.

Después del tratamiento, algunos pacientes pueden seguir sintiendo dolor muscular y articular y síntomas en los nervios. Esto se llama síndrome posterior a la enfermedad de Lyme. La administración de antibióticos a largo plazo no ha mostrado eficacia en el tratamiento del síndrome. Sin embargo, existen maneras de lidiar con los síntomas y la mayoría de los pacientes mejoran con el tiempo.

NIH: Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas

MIÉRCOLES, 21 de mayo de 2014 (HealthDay News) — Un programa para caminar en casa beneficia a las personas con una mala circulación sanguínea en las piernas, según un estudio reciente.

El estudio contó con pacientes de enfermedad arterial periférica (EAP), un estrechamiento de las arterias que puede provocar dolor de piernas y dificulta el andar. Las investigaciones anteriores han hallado que los programas de ejercicios supervisados pueden mejorar la capacidad de caminar y reducir los síntomas de EAP, pero este estudio es el primero que examina los efectos del régimen de ejercicios para realizar en el hogar.

Hubo 81 pacientes que participaron en un programa que les entrenó y animó a que caminaran en casa, y un grupo de control de 87 pacientes que solamente recibieron información general sobre la salud.

A los participantes del programa de caminar en casa les pidieron que intentaran caminar al menos 5 días a la semana, hasta 50 minutos al día. Si sentían dolor en las piernas, tenían que descansar hasta que volvieran a sentir que las piernas estaban bien de nuevo y entonces seguir caminando.

Después de un año, los pacientes que seguían el programa de caminar en casa mejoraron la distancia que recorrían caminando durante 6 minutos en aproximadamente unos 27 metros (de unos 355 a unos 382 metros), mientras la distancia que recorrieron los pacientes del grupo de control se redujo un poco, de unos 353 metros a un poco menos de 346 metros.

El estudio aparece en la edición del 21 de mayo de la revista Journal of the American Heart Association.

“El problema es que el ejercicio supervisado requiere muchas visitas a un centro de rehabilitación cardiaca o a otro tipo de instalaciones donde se haga ejercicio, y Medicare no lo cubre”, afirmó en un comunicado de prensa de la revista la autora del estudio, la Dra. Mary McGrae McDermott, profesora de medicina en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.

“Nuestros resultados deberían animar a los médicos a recomendar que se camine aunque los pacientes no tengan acceso a un programa de ejercicio supervisado”, añadió.

“Los resultados enfatizan la importancia de reconocer y tratar la EAP, una afección común que a menudo permanece sin diagnosticar y que puede amenazar la vida de la persona, en la medida en que restringe la circulación por las piernas, brazos, pies y riñones. Los pacientes que tienen la EAP también cuentan con un riesgo más alto de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular”, dijo McDermott.

“No piense que los problemas para andar son algo normal del envejecimiento. Si siente dolor, debilidad, hormigueo en las piernas u otras dificultades al caminar, coméntelo con su médico y pregunte si es posible que tenga la EAP”, aconsejó.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Journal of the American Heart Association, news release, May 21, 2014

Cura para el alcoholismo

El Selincro es una cura para el alcoholismo inventada por farmacéuticos de la empresa danesa Lundbec y aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos que salió a la venta en 2013 en las farmacias europeas. El principio de acción del fármaco es simple: unas pastillas que reducen la sensación de euforia después del alcohol en el paciente, disminuyendo su deseo de beber. El fármaco también resultó eficaz en el tratamiento de la adicción a los opioides.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/100163-avances-fantasticos-medicina-saltos-mayores

Obtención de células madre

En 2007 genetistas japoneses encabezados por el profesor Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kioto, obtuvieron células madre a partir de células de piel humana. Con ayuda de un virus, los investigadores integraron en el ADN de la piel las proteínas que regulan la actividad de los genes y determinan el cambio de tipo de célula. Como resultado de la modificación genética obtuvieron las células madre.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/100163-avances-fantasticos-medicina-saltos-mayores

Primera vacuna contra el Parkinson

Hasta 2012 se consideraba que la enfermedad de Parkinson carecía de tratamiento. Sin embargo, el año pasado la empresa austriaca Affiris AG probó la vacuna PD01A, no para aliviar los síntomas como antes, sino a curar la enfermedad. El fármaco obliga al organismo a destruir la proteína tóxica alfa-sinucleína que se acumula en el cerebro y que causa la muerte del sistema nervioso.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/100163-avances-fantasticos-medicina-saltos-mayores