Archive for junio, 2014

Tamaño de las porcionesEnviar esta página a un amigoShare on facebookShare on twitterFavorito/CompartirVersión para imprimir
Puede ser difícil medir cada porción de alimento que usted se come. Sin embargo, hay algunas maneras simples de saber que usted está comiendo los tamaños correctos de las porciones.

Un tamaño de porción recomendado es la cantidad de cada alimento que se supone que usted consume durante una comida o refrigerio. Una porción es la cantidad de alimento que usted realmente come. Si usted come más o menos del tamaño de la porción recomendado, obtendrá ya sea demasiado o muy poco de los nutrientes que necesita.

Use su mano y otros objetos cotidianos para medir los tamaños de las porciones:

  • Una porción de carne de res o de aves: la palma de su mano o una baraja de cartas.
  • Una porción de pescado de 3 onzas: un talonario de cheques.
  • Media taza de helado: una pelota de tenis.
  • Una porción de queso: seis dados.
  • Media taza de arroz cocido, pasta o refrigerios tales como papitas fritas o rosquillas: un manojo redondo o una pelota de tenis.
  • Una porción de tortilla o barquillo: un disco compacto.
  • Dos cucharadas de mantequilla de maní: una pelota del ping-pong.
  • Usted debe comer cinco o más porciones de frutas y verduras cada día para ayudar a prevenir el cáncer. Éstas son bajas en grasa y ricas en fibra. Ellas también le ayudarán a llenarse para que coma menos de los alimentos ricos en grasa. Éstas en realidad contienen calorías, de manera que usted no debe comer una cantidad ilimitada, sobre todo de frutas.

Cómo medir el tamaño correcto de las porciones de frutas y verduras:

1 taza de frutas o verduras crudas y cortadas: el puño de una mujer o una pelota de béisbol.
Media manzana o naranja: una pelota de tenis.
Un cuarto de taza de fruta seca o de nueces: una pelota de golf o un manojo pequeño.
1 taza de lechuga: cuatro hojas (lechuga romana).
Media patata (papa) horneada: un ratón de computadora.

Para controlar el tamaño de sus porciones cuando esté comiendo en casa, ensaye las siguientes sugerencias:

  • No coma de la bolsa, ya que podría estar tentado a comer demasiado. Use el tamaño de la porción en el paquete para dividir el refrigerio en bolsas o tazones pequeños. También puede comprar porciones solas de sus alimentos favoritos para los refrigerios.
  • Sirva el alimento en platos más pequeños. Coma de un plato de ensalada en lugar de un plato para la cena. Mantenga los platos de las porciones en el aparador de la cocina para que se tenga que levantar durante segundos. El hecho de dejar el alimento lejos del alcance fácil hará que sea más difícil comer en exceso.
  • Sustituya por variedades de alimentos bajos en grasa. En lugar del queso crema, la crema agria y la leche con toda la grasa, compre productos bajos en grasa o descremados. Use la mitad de la cantidad que usted normalmente emplearía de estos productos para evitar incluso más calorías.
  • No coma en forma descuidada. Cuando usted toma refrigerios al frente del televisor o mientras está realizando otras actividades, se distraerá tanto que posiblemente coma demasiado. Coma en la mesa. Centre su atención en el alimento para saber cuándo ha comido lo suficiente.
  • Tome refrigerios entre las comidas. Si tiene hambre entre las comidas, coma un refrigerio saludable rico en fibra, como un pedazo de fruta, una pequeña ensalada o un tazón de sopa a base de caldo. El refrigerio lo llenará para que usted no consuma demasiado en su próxima comida.

Para controlar el tamaño de las porciones al comer fuera, ensaye estas sugerencias:

  • Ordene el tamaño pequeño. En lugar de un tamaño mediano o grande, pida el más pequeño. Al comer una hamburguesa pequeña en lugar de una grande, usted se librará aproximadamente de 150 calorías. Una orden pequeña de papas a la francesa lo librará de aproximadamente 300 calorías y un refresco pequeño lo salvarán de 150 calorías. Nunca pida el tamaño más grande.
  • Ordene el “tamaño para almuerzo” de un alimento en lugar del “tamaño para cena”.
  • Ordene aperitivos en lugar de platos de entradas.
  • Comparta su comida. Parta el plato de entrada con un amigo o divida su comida por la mitad cuando llegue. Ponga una mitad en una caja para llevar antes de empezar a comer. Usted puede dejar el resto de su comida para el almuerzo del siguiente día.
  • Llénese con alimentos más bajos en calorías. Ordene una ensalada pequeña, una taza de fruta o una taza de sopa a base de caldo antes del plato de entrada. Esto lo llenará para que usted consuma menos de su comida.

Actualizado: 11/12/2012
Versión en inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc., Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, David R. Eltz, Stephanie Slon, and Nissi Wang.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

MIÉRCOLES, 26 de marzo de 2014 (HealthDay News) — Unos investigadores franceses afirman que al usar estimulación magnética del cerebro en pacientes de fibromialgia lograron mejorar algunos de los síntomas de los pacientes.

Específicamente, la técnica, que se conoce como estimulación magnética transcraneal, aumentó la calidad de vida y el bienestar emocional y social en los pacientes que sufrían de la afección, hallaron los investigadores en un estudio de tamaño reducido.

“Esta mejora se asocia con un aumento en el metabolismo cerebral, lo que plantea una causa física de este trastorno, y la posibilidad de realizar cambios en áreas del cerebro para mejorar los síntomas”, señaló el investigador líder, el Dr. Eric Guedj, de la Universidad de Aix-Marsella y del Centro Nacional de Investigación Científica, en Marsella.

“Estudios anteriores en pacientes de fibromialgia han sugerido la presencia de una alteración en áreas del cerebro que tienen que ver con la regulación del dolor y la emoción”, comentó.

El objetivo de este estudio era demostrar que es posible modular esas áreas del cerebro usando estimulación magnética transcraneal para corregir las anomalías cerebrales y mejorar los síntomas de los pacientes, comentó Guedj.

Durante el tratamiento, los pacientes usan una capucha con electrodos que envían pequeñas cargas eléctricas a las áreas designadas del cerebro. La idea es estimular esas áreas y alterar la forma en que reaccionan.

El informe aparece el 26 de marzo en la revista Neurology.

El Dr. Alan Manevitz, psiquiatra clínico del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, apuntó que “la fibromialgia es la causa más frecuente de dolor generalizado, y afecta a entre 6 y 12 millones de personas en Estados Unidos”.

La fibromialgia se asocia con el dolor crónico. Pero también puede provocar fatiga, interrupciones en el sueño, depresión, mareo, problemas digestivos, dolor de cabeza, hormigueo, entumecimiento y micción frecuente, según la información de la revista.

Se creía que la fibromialgia era un problema mental, señaló Manevitz. Pero ahora está claro de que tiene causas físicas.

“No se trata de un trastorno físico que se manifiesta como dolor”, comentó. “Es un trastorno del dolor que se asocia con algunos problemas del estado de ánimo”.

Manevitz dijo que está dirigiendo un estudio que utiliza la estimulación magnética transcraneal para tratar la fibromialgia con la esperanza tanto de aliviar el dolor como de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

“Observamos una reducción en el dolor, la fatiga y la depresión”, aseguró.

Esto se logra al dirigirse a áreas del cerebro que tienen que ver específicamente con el dolor y con el bienestar social y emocional, señaló Manevitz.

“La estimulación magnética transcraneal es un tratamiento muy seguro”, comentó Manevitz. Pero todavía hay mucho que no se sabe sobre qué tan efectiva es para tratar la fibromialgia. Todavía se deben investigar preguntas como cuánto dura el efecto del tratamiento y con qué frecuencia se debe repetir, dijo.

Manevitz comentó que la estimulación magnética transcraneal no está actualmente aprobada para tratar la fibromialgia, de manera que el tratamiento sería “fuera de la etiqueta”. La técnica fue aprobada para el tratamiento de la depresión por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. en 2008.

Para el nuevo estudio, 38 personas (la mayoría mujeres) que sufrían de fibromialgia persistente durante más de seis meses fueron asignadas al azar a 14 sesiones de estimulación cerebral real o a una estimulación falsa, administrada en un periodo de 10 semanas.

En la semana once, se preguntó a los pacientes sobre la calidad de vida y también se sometieron a TEP para evaluar cualquier cambio en el cerebro.

Los investigadores hallaron que los que recibieron la estimulación magnética cerebral mostraron una mayor mejora en la calidad de vida que los que recibieron la estimulación falsa.

La mejora en la calidad de vida se observó en el estado de ánimo o en los sentimientos; en medidas emocionales como la alegría, la tristeza, la ira y la ansiedad; y en áreas sociales como el rendimiento laboral, la participación en actividades sociales, el contacto con los amigos y la participación en pasatiempos e intereses. Esos hallazgos se correlacionaron con cambios observados en las TEP cerebrales, señalaron los investigadores.

Al inicio del estudio, los participantes tenían una puntuación promedio de 60 en un cuestionario sobre la calidad de vida, en que las puntuaciones van de cero a 100. En esta calificación, unas puntuaciones más bajas indican una mejor calidad de vida.

Tras el tratamiento, la puntuación promedio de los que recibieron la estimulación cerebral se redujo en unos diez puntos, mientras que las puntuaciones mejoraron dos puntos en promedio entre los que recibieron el tratamiento falso, apuntaron los investigadores.

Aunque el estudio halló una asociación entre la estimulación magnética transcraneal y una mejor calidad de vida, no probó causalidad.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Eric Guedj, M.D., Ph.D., Aix-Marseille University and National Center for Scientific Research, Marseille, France; Alan Manevitz, M.D., clinical psychiatrist, Lenox Hill Hospital, New York City; March 26, 2014, Neurology

DOMINGO, 1 de junio de 2014 (HealthDay News) — Un nuevo tipo de medicamento antiestrógeno parece funcionar mejor que el tamoxifeno, un fármaco para bloquear el estrógeno, para la prevención de las recurrencias del cáncer de mama en ciertas mujeres, informa un estudio reciente.

El exemestano (Aromasin), que pertenece a una clase de fármacos llamada inhibidores de la aromatasa, redujo el riesgo relativo de recurrencia de cáncer de mama en casi un tercio, en comparación con el tamoxifeno. Pero para que el exemestano funcione en las mujeres premenopáusicas el medicamento solo se puede administrar cuando se está suprimiendo la función ovárica.

“Durante años, el tamoxifeno ha sido la terapia hormonal estándar para la prevención de las recurrencias del cáncer de mama en las mujeres jóvenes con enfermedad sensible a las hormonas. Estos resultados confirman que el exemestano con la supresión de la función ovárica constituye una alternativa válida”, apuntó en una declaración preparada la autora líder del estudio, la Dra. Olivia Pagani, directora clínica de la Unidad del Seno del Instituto Oncológico del Sur de Suiza en Bellinzona, Suiza.

Los hallazgos del estudio fueron presentados el domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), en Chicago. El estudio se publicó de forma simultánea en la revista New England Journal of Medicine. El estudio fue financiado por los fabricantes del fármaco, Pfizer e Ipsen, y por el Grupo Internacional de Estudios sobre el Cáncer de Mama y el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.

Los inhibidores de la aromatasa, como el exemestano, funcionan al evitar que otras hormonas se conviertan en estrógeno, que es la hormona femenina que con frecuencia alimenta el crecimiento del cáncer de mama.

Por su parte, el tamoxifeno bloquea el uso del estrógeno en las células cancerosas.

El tamoxifeno ha sido el estándar por defecto de la atención de las mujeres premenopáusicas, porque los inhibidores de la aromatasa no son efectivos en las mujeres cuyos ovarios funcionan, señaló el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

“La cantidad de estrógeno en sus cuerpos es demasiado alta como para que tenga una función beneficiosa”, explicó Lichtenfeld.

Pero los médicos se preguntaban si los inhibidores de la aromatasa podrían ser usados para proteger mejor a las mujeres jóvenes contra el cáncer de mama si su función ovárica se suprimía, esencialmente haciéndolas pasar por la menopausia y reduciendo sus niveles de estrógeno.

Este estudio analizó los resultados del tratamiento de casi 4,700 supervivientes de cáncer de mama que participaron en dos ensayos clínicos en todo el mundo que buscaban responder a esa pregunta.

Todas las mujeres, con una edad promedio de 43 años, se sometieron a un tratamiento para detener el funcionamiento de sus ovarios. Cada una eligió uno de tres métodos, apuntó Lichtenfeld: podía tomar fármacos para suprimir la función ovárica, que sus ovarios se expusieran a la radiación, o extirpar los ovarios quirúrgicamente.

Además de la supresión ovárica, las mujeres se asignaron al azar a tomar exemestano o tamoxifeno para ayudar a prevenir una recurrencia del cáncer de mama.

La tasa de supervivencia libre de cáncer a los cinco años terminó siendo del 91.1 por ciento en el grupo del exemestano, en comparación con el 87.3 por ciento en el grupo del tamoxifeno. Eso equivale a un riesgo un 28 por ciento más bajo de un cáncer invasivo subsiguiente, reportaron los investigadores.

Hubo una reducción del 34 por ciento en el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en el grupo del exemestano, en comparación con el grupo del tamoxifeno. El estudio también halló una reducción del 22 por ciento en el riesgo de que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo.

“Esto definitivamente muestra que usar un inhibidor del aromatasa es claramente superior a usar el tamoxifeno”, enfatizó el Dr. Larry Norton, subjefe médico de los Programas del Cáncer de Mama y director médico del Centro del Seno Evelyn H. Lauder del Centro Oncológico Conmemorativo Sloan Kettering en la ciudad de Nueva York. “Provee una opción importante para estos pacientes”.

Los efectos secundarios reportados fueron similares a los vistos en estudios anteriores que compararon a los inhibidores de la aromatasa y al tamoxifeno en mujeres postmenopáusicas, y que difirieron dependiendo del medicamento.

A pesar de los efectos secundarios, apenas el 14 por ciento de las participantes del estudio abandonaron los tratamientos del todo a principios de los ensayos de cinco años de duración. Esa es una tasa de adherencia más alta que la observada en la práctica cotidiana, apuntaron los investigadores. Los estudios anteriores sugieren que muchas supervivientes de cáncer de mama dejan de tomar la terapia hormonal preventiva antes del tiempo recomendado.

Norton anotó que las supervivientes más jóvenes del cáncer de mama podrían ser más propensas a tomar sus medicamentos posteriores al tratamiento según las indicaciones si tuvieran una alternativa al tamoxifeno, que se sabe que aumenta el riesgo de cáncer del endometrio de una mujer.

Las tasas generales de supervivencia a cinco años fueron altas en ambos grupos: del 95.9 por ciento en el grupo de exemestano, y del 96.9 por ciento en el grupo del tamoxifeno. Se necesita un periodo de seguimiento más largo para tener una mejor idea del impacto de los dos tratamientos en la supervivencia a largo plazo, anotaron los investigadores.

“Ahora mismo según el estudio, las mujeres que recibieron Aromasin han tenido un retraso en la recurrencia de la enfermedad, pero no necesariamente han tenido una mejora de la supervivencia”, plantó Lichtenfeld.

Lichtenfeld y Norton apuntaron que se deben realizar investigaciones de seguimiento para comparar el exemestano más la supresión ovárica directamente con el tamoxifeno solo, dado que el tamoxifeno se puede utilizar sin la supresión ovárica para tratar a las supervivientes más jóvenes del cáncer de mama.

“Intuyo que, en términos de las implicaciones prácticas, algunos médicos cambiarán sus planes de tratamiento en base a esto, pero no anticipo un cambio generalizado”, dijo Lichtenfeld. “Conllevará más tiempo y una mayor comprensión, además de una comparación del método más nuevo con el estándar”.

Un segundo estudio, que también será presentado el domingo en la reunión de la ASCO, observó el uso de una combinación de dos tratamientos (trastuzumab y lapatinib) tras la cirugía para un tipo determinado de cáncer de mama. El estudio halló que para los cánceres de mama conocidos como cánceres de mama HER2 positivos, el fármaco lapatinib no planteaba una diferencia significativa en la supervivencia libre de enfermedad tras cuatro años.

Además, la terapia combinada condujo a un mayor riesgo de efectos secundarios.

A los investigadores les sorprendió que lapatinib no añadiera ningún beneficio, pero les animó que trastuzumab pareciera funcionar bien de forma independiente en las mujeres con cánceres de mama HER2 positivos tras la cirugía.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Olivia Pagani, M.D., clinical director, Breast Unit, Oncology Institute of Southern Switzerland, Bellinzona; Len Lichtenfeld, M.D., deputy chief medical officer, American Cancer Society; Larry Norton, M.D., deputy physician-in-chief, Breast Cancer Programs and medical director, Evelyn H. Lauder Breast Center at Memorial Sloan Kettering Cancer Center; June 1, 2014 New England Journal of Medicine; June 1, 2014 presentation, American Society of Clinical Oncology conference, Chicago, Ill.